La lectura de mi novela no sirvió para nada más que para darme cuenta lo lejanos que están los días en que la escribí. Diría que no reniego de ella, pero si lo hago. Y ese no es el tema.
El punto es que es más complicado de lo que supuse en un principio. No es suficiente saber para sentir. Me explico: A lo largo de mi vida he ido construyendo una serie de ideas de lo que soy y lo que es el mundo. O más bien: de lo que debe ser y de como debe ser el mundo. Son una serie de ideas y valores que embonan con mi visión muy personal. De ellas estoy muy claro. Pero estar claro no es sinónimo de vivirlas. Simple: aunque uno piense que la libertad es la escencia de la vida para un ser humano, no por pensarlo se es automáticamente libre.
Por eso, esas ideas de lo que queremos ser, son fines y uno tiene que encontrar el camino a ellas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario