9/04/2006

La vida en sí: La Libertad y el Azar

Si dios no existe, no hay fuerza alguna que guíe nuestros pasos. Ni los pasos del mundo.

Me imagino que puede ser aterrador pensar en lo blanda que es nuestra existencia. Pero partamos del principio principio de nuestra existencia. La loca carrera de entre 200 y 400 millones de espermas enloquecidos por fermentar un óvulo. La victoria de uno u otro de todos ellos nos dará características diferentes. Además si papá se masturbo en la mañana o tuvo una emisión nocturna seremos otros completamente distintos. A eso sumemos los meses de práctica, hasta que el óvulo de nuestra madre, de los cuales desechamos unos cuantos, queda fecundado. A esto agreguemos estas mismas circunstancias con respecto a nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc. Para volverse loco. Existimos gracias al más puro de los azares. Puede parecer dramático, pero así es.

Dramático puede ser para algunos, pero en la realidad es bastante liberador. A fin de cuentas nuestra existencia no se la debemos a nadie, ni tiene un fin específico, ni significados ocultos. Somos libres desde el principio. Podemos por lo tanto encontrar para ella el significado que nos plazca.

Pongamos por ejemplo a un católico. Su vida cobra significado por la existencia de Dios. Dios no existe, mucho menos ese dios bíblico ojete y vengativo, pero a él le basta en creer en él para sentir que su vida tiene un significado. Así nosotros, los sin dios ni diablo, podemos hacer exactamente lo mismo, encontrar en la vida el significado de la vida misma.

Y para ellos contamos con una libertad absoluta. Dirán quizá que estamos limitados por nuestra carga genética. Quizá ella provoque alguna enfermedad o quizá nos haga más inteligentes o más tontos. Pero si estamos de acuerdo en que ella es producto de azar, no es en lo más mínimo una limitante, más bien es el marco desde el que iniciamos en un increíble juego de lotería que lleva millones de años.

Otros dirán que estamos limitados por nuestro entorno, por el tiempo que nos todo vivir, por los golpes que nuestros padres nos propinaron, por la cultura que heredamos. Estas sí son barreras para nuestra libertad. Por lo tanto, enemigas de nuestra realización y de nuestra capacidad de encontrarle significado a nuestra vida. Pero esto no es para espantarse. Si estamos aquí, y estos temas nos preocupan, es que hemos vencido infinidad de esas trabas. Quizá es una lucha constante en la que al final salgamos perdiendo, pero cada batalla ganada nos permite ir un paso más allá, y cada paso nos acerca a la felicidad. Espero tratar después este, y otros temas con mayor profundidad, ahora sólo busco un pequeño esbozo, pero hay un tema que me parece trascendental para poder continuar.

Más allá de la lucha en nuestro subconsciente, de nuestras taras cerebrales que requieren atención psiquiátrica, de nuestros demonios ocultos, hay una palabra que puede servir de guía para darnos cuenta por dónde vamos mal: sometimiento. A diario nos sometemos en lugar de estar construyendo la vida que queremos. Nos sometemos por temor, vergüenza, en busca de amparo, etc. No podemos permitir que una parte de nuestra conciencia someta al resto. Tenemos que luchar.

El otro gran enemigo de nuestra libertad, y quizá al que más tememos, es el azar. Dios, cuando murió, dejó de ser el gran titiritero. El dios de los pescadores guió su lancha, les puso un pato en cubierta, les brindó lluvia todos los días. Los que murieron fue por que dios lo quizo. A nosotros nadie nos traza el camino. No hay fuerza externa que nos eche la mano, es más, ni siquiera nos puede brindar consuelo. No nos queda de otra que buscar el consuelo y la ayuda por nuestra cuenta. No tenemos el control de nada. No hablemos ya del mundo, ni siquiera de nuestro cuerpo. Alguien estornuda, nos entra un virus y enfermamos. Un piano cae de un doceavo piso y nos cae encima. Una enfermedad congénita, de ese azar de millones de años, mata a nuestra tía. Nuestra conciencia no puede hacer nada al respecto, sólo estar lista para aceptarlo. Esto está plenamente ligado a la capacidad de nuestra conciencia de aprender a aceptar el cambio, el azar.

9/03/2006

La vida en sí: Primeros pasos

Ver, entender, trabajar, jugar con la conciencia. Buscar y recorrer nuevos caminos interiores, enfrentarse a fantasmas, verse en la mirada de los demás y verlos a través de la nuestra, plantearse nuevas preguntas y encontrar miles de respuestas y así hasta el infinito.

¿Cuál es el significado de la vida? No lo sé de cierto. A lo largo de la vida he ido teniendo diferentes respuestas. Me imagino, no lo recuerdo con precisión, que alguna vez creí en Dios. Me recuerdo hablando con él antes de un examen para el que no había estudiado y por el que mis padres me colgarían del árbol más alto de la cuadra. No sé si funciono o no. Después fui un revolucionario. Era de izquierda, amaba a Fidel y me sentía muy orgulloso de ciertos fragmentos muy breves de la historia de México. Luego me convertí en un humanista. En lo humano estaba la respuesta a todo. Luego el vacío, la nada, la nausea. Ese estado que no lleva al suicidio, pero que como se sufre. La angustia. El sin-sentido de la vida.

Es muy probable, o al menos así lo sentimos muchos, que nuestra vida en sí no tiene ningún sentido. El sentido sólo se lo darán nuestras acciones. Y esta idea existencialista no es en sí mala, es muy optimista. Abre las puertas a la libertad, somos lo que decidimos ser. No hay caminos manifiestos ni cadenas. Sin embargo, junto viene a nuestra alma el sentimiento del desamparo, la angustia por la toma de decisiones, la falta de una guía para la vida, la absoluta incertidumbre ante la muerte o la certeza de que después la nada será aún más grande.

Detengámonos un segundo en la idea anterior. La religión le brinda a los creyentes antes que nada el significado último de la vida. La idea de Dios es tan grande, y por lo mismo tan peligrosa, que es capaz de dar respuestas a todo. Un católico sabe que su fin último es llegar a la gracia de Dios. Un musulmán es capaz de matar 100 civiles con tal de llegar a un hipotético cielo. Pero eso no es todo, además te da protección. Los pescadores mexicanos tras nueve meses en el pacífico sentían que había una fuerza tan grande como la de dios para llevarlos por buen camino. Sólo en sus manos está la decisión de darles un día de vida más o ahogarlos en el mar. Ese poder absoluto, tan temible, brinda amparo. Y no sólo eso, le quita la preocupación al ser humano entre lo que está bien o mal. Dios ya entregó en sobre lacrado todas las normas de conducta, sean los 10 mandamientos o la mente del Papa.

Así que no es extraño sentirse desamparado cuando no tenemos a Dios con nosotros. Tampoco que todas nuestras decisiones caigan sobre nuestras espaldas como lozas, es lógico, cada una de esas decisiones desembocaran no sólo en lo único que somos, también definirán lo que sentimos respecto a los demás. Ya no existen los libritos llenos de respuestas, acabaron por ser insuficientes. Ni siquiera la Ciencia, el reino del ello, a la que la humanidad le apostó todo durante los últimos siglos ha logrado aliviar la situación de los que ahora padecemos. Fue un error, se buscó algo donde no estaba ni nunca había estado.

Las respuestas están no afuera, están adentro.

La vida en sí

Éste muy probablemente será el título de la novela. Me llegó una mañana soleada caminando por Polanco, junto con una idea: a los que se nos murió Dios sólo nos queda encontrar significado en esto que vivimos.

Ello me llevó, por influencia de Wilber sin duda, a releer a Sartre. ¡Qué sorpresa! ¡Qué lectura tan nueva! A los 18 Sartre te indica una forma de vida, que si la sigues será catastróficamente falsa. A los 30 es un diagnóstico brutal de mi existencia.

La Nausea. Aprhender a vivir con ella. Sin embargo para mí es imposible, no puedo, más bien claro que puedo, pero no quiero. Así que pongo a Mozart en los audífonos a todo volumen y grito: "La Vida en Sí". Ahí tiene que estar la justificación. Sólo es necesario preparar la conciencia, porque la conciencia no anda por ahí con vida propia y nos maneja a su antojo. Los seres humanos somos los únicos seres capaces de tener una relación directa con nuestra conciencia. De revisarla, analizarla, jugar con ella. Esta es quizá nuestra principal labor.

8/09/2006

Novela IV

Ya está saliendo. Los personajes han comenzado su diálogo. Empiezan a tomar forma, sobre todo Antia. La magia.

Novela III

Me he quedado atorado. No sé a dónde va la parte de la obra. No entiendo cómo demonios debe ser. Una presentación de los personajes, pero no algo obvio. Estoy apenas con Antia y Truco, debe ser ese principio un buen jalón. que despierte el interés del lector. No creo estarlo logrando. Hay que trabajarlo mucho más.

8/05/2006

Novela II

Ahí vamos. He pasado la primera parte. Todavía no está lista, pero ya condujo a lo que sigue, a la obra de teatro. Después habrá que regresar, una vez que los personajes estén mucho más claros. Por lo pronto, la nueva aventura. Ojalá logré sacarla realmente como una obra y me satisfaga.

Mozart

No hay forma más simple y efectiva de encontrar la belleza que Mozart. Cuando quiera que uno la necesite, no importa si lo que busca uno es consuelo o extasis, basta escoger uno de nuestras obras favoritas del de Salzburgo y listo.

La vastedad de su obra es un viaje interminable.

Gracias Mozart por salvarme la vida tantas veces.

7/31/2006

Reencuentros

El sábado pasado, tras salir de una fiesta, pasé al Gallito de San Ángel a comerme unos tacos. Ahí me encontré a la hermana de mi amigo Enrique. No la había visto en diez años, nos saludamos, intercambiamos un par de comentarios y nos despedimos. Sin embargo ese reencuentro me cimbró. Enrique se suicidó hace más de doce años, un 22 de octubre. Copartimos los años que estuvimos juntos el amor por las letras. También el amor por el café y por la belleza de las mujeres. Un tipo extraordinario que murió antes de probar el mundo. Escribía páginas llenas de su increible cultura y de un ingenio trascendente.

Su recuerdo ha regrsado a mi con una vivacidad maravillosa. He realeído los pocos textos que tengo de él y las palabras que le escribí cuando tuve que enfrentarme a su muerte. Le escribí: "... auqnue pudieron privarnos irremediablemente de tu compañía, nuestro sueño es eterno. Vives y vivirás no sólo en nuestros corazones, también en los de nuestros lectores que debieron haber sido los tuyos.

Nunca tendré el ingenio y la cultura de mi querido Enrique, pero he recordado porque amo escribir. Es sólo dar cauce a las palbras que me persiguen. Escribo para ser libre. Para recrear el mundo.

El poeta es un pequeño Dios, dijo Huidobro. Todo artista es Dios.

7/24/2006

De las emociones

Acabo de ver la película Garden State de Zach Braff, el de Scrubs.

Siempre me he sentido y la gente me dice que soy muy intelectual. No lo sé de cierto. Sé que soy de los que lloro fácilmente con una película o en un concierto. Quizá no sea el más expresivo, pero puedo decirle a la gente que la quiero, incluso hasta su astío.

El gran problema del autoanálisis es que uno no tiene punto de comparación. Nunca he sido alguien más para poder saber como se puede ser de una forma distinta. Por esto realmente no sé que tan emocional sea.

También es cierto que no soy del tipo que expresa siempre sus emociones. Me contengo muchas veces. Creo que la gente que expresa todas sus emociones todo el tiempo, peca de grosera. Son los típicos que un día llegan a una fiesta y se ponen a llorarpor el novio que los cortó hace seis meses. Me imagino que lo contrario es aquel que va al funeral de una abuela y está tan feliz que sonríe al dar el pésame.

Yo, desde hace algunos años, me hice a la idea que lo mejor que uno podía hacer ante el mundo era poner la mejor cara posible. No sólo eso. Que la felicidad depende en gran medida de la actitud que uno asuma, así que uno tiene casi que obligarse a ser feliz. ¿Eso estará mal? ¿Me impedirá exprear emociones a las persopnas que me rodean que son importantes de expresar?

Por otro lado, me parece que tampoco soy muy brillante en cuanto a entender lo que los demás sienten, incluso a lo que yo siento. ¿Por esto seré más intelectual que emocional? Muchas veces he quedado boquiabierto ante una persona que empieza a contar con una claridad absoluta la situación emocional de una situación.

La neta no tengo idea de este tema.

7/18/2006

Cambios en el principio de la novela

Empezaremos no sólo con Truco. Haremos un recorrido por todo el edificio y cada departamento. Al final, regresaremos con Truco un poco más largo y su camino hacia la luz. Luego un dibujo del edificio con cada personaje en su departamento. Ahí vamos. Lento, pero seguro.

7/15/2006

Del olvido

Todo empezó cuando me di cuenta que no me estoy enamorando con la facilidad de antes. Luego me sorprendí pensando demasiado en mi exnovia. ¿Sigo enamorado de ella? A. se refirió a mi estado como enculado. Lo cierto es que no la he olvidado y sigue presente en mi vida.

Pienso en ella a cada rato, y no sólo sexualmente, aunque también mucho. Sé porque me separé, pero también tengo muy claro el por que la ame tanto y eso sigue en mí. Nunca antes me había pasado esto. Yo era de fácil olvido. Mi corazón iba por el mundo con una facilidad asombrosa. Ahora está detenido por esa boca, esos ojos y los momentos maravillosos que ahora son sólo recuerdos. Y si bien estoy seguro de que lo mejor fue separarnos, también sé que mientras no la olvide una nueva relación es imposible. Tengo que poner a descansar el músculo cardiaco. Debo dejar que el tiempo haga su trabajo. Ojalá no sea demasiado. Mientras tanto hay miles de cosas por hacer y disfrutar. Como bien dice mi admirado Bosé, un amor de verdad es el que no tiene historia aprendida, yo debo desaprender la mía para los amores futuros.

Así sea.

7/03/2006

La reincidencia de la soledad

La mayoria de los sueños son de esos que requieren de interpretación psicológica. Sin embargo, algunos, muy pocos quizá, nos dejan ver lo que nos está sucediendo adentro con claridad. Hoy en la mañana, dormitando, soñé repetidamente que me encontraba yo muy feliz en un jardín. Ahí llegaba diferente gente, amigos de la vida, que muy pronto se iban. Esas ausencias, dado que toda partida lo único que provoca es ausencia, me generaban una profunda nostalgia. Ese fue el principio de toda una serie de ideas que no me han soltado a lo largo del día. Tengo que seguir con ese tema en la cabeza.

6/13/2006

Novela I

Ya tengo los personajes. Me siento muy satisfecho con ellos, espero que pronto ellos de mí.
Tengo el exordio, que si bien no es magistral, cumple cabalmente su objetivo, el de una brevísima introducción.
Y lo más importante, estoy por empezar a escribir la entrada de la novela. He decidido que sea el proceso de oscuridad de Truco. Es un personaje que me encanta y siento que le dará la puerta que necesito para el resto.

6/12/2006

Del amor y sus demonios

He caido en cuenta que en estos días cumplo 4 meses de ser un soltero. Es ya, sin duda, el periodo más largo de mi vida en este estado. Por supuesto me preocupa no encontrar una nueva mujer amada. Me consuelo pensando que al menos no me he liado en alguna relación fatua.

He de reconocer que la soltería tiene muchas ventajas. Te abre las puertas a conocer gente nueva. La noches son larguísimas. La vida social es una maravilla. Me ha permitido restablecer el diálogo interno que empieza cada vez más a exteriorizarse. He restablecido amistades pasadas y he encontrado nuevos compañeros de viaje. Todo esto es máginifico, sin duda. Sin embargo estoy resintiendo ya la soledad.

¿Qué es lo que resiento? Haciendo un examen de mi desbocada mente, llego a algunas respuestas.

El erotismo. El disfrute pleno del amor. Tocar un cuerpo, besar unos labios, perderse en el enorme placer de juntar la lengua con el ser amado. Sonaré terriblemente cursi, pero algo que ahora veo como nunca antes es la enorme diferencia de enrredarse en el intercambio de fluidos con alguien que amas deseperadamente contra el placer instantaneo de hacerlo con cualquier otra persona. Para ser claro conmigo mismo, eso es lo que más extraño. Ahora sé, lo dudé muchas veces, que las entrañas de las relaciones es el sexo.

Como todo ser humano que amó y que ahora está sólo me pregunto constantemente si alguna vez me volveré a enamorar. Si esa terrible llama volverá a embriagarme. Y me constesto que sí, que obviamente, por más que ahora me parezca imposible, la pasión regresará. Y entonces me pregunto angustiado por el cuándo. Y debo responderme: en cualquier momento, el amor está siempre a la vuelta de la esquina. Es esa mariposa amarilla que se posa en el hombro.

5/23/2006

Del nuevo principio de la novela

Resumiendo, me di cuenta que las veinte páginas que llevaba no eran lo que estaba buscando. Así que decidí volver a comenzar.

Antes que nada un muy profundo trabajo sobre los 11 personajes. Un juego: cada personaje un signo del zodiaco. Además, cada personaje con una historia personal muy clara y no cambiable a partir de que escriba la primera palabra. Esas son historias, los personajes deberan sorprenderme en el la novela en sí. Tercero: cada personaje con un nivel de conciencia de acuerdo a la tabla de Wilber.

De este trabajo ya llevo 10 personajes escritos y me falta una última. Problemas con la compu me impiudieron acabar ayer y esa será mi primera tarea esta noche. De unos me encantan sus historias, de los más jóvenes no tanto, pero sé que tendran un gran desenvolvimiento y crearan redes interesantes con los demás. El trabajo los siguientes días, será dedicarme a la personalidad de cada uno y su forma de inicial de interactuar en la novela.

Después vendrá empezar, y lo cierto es que aún no sé como empezará. Empezar con una obra de teatro de principio me parece muy pesado. Empezar con la historia de un sólo personaje le daría un protagonismo exagerado a lo ojos del lector y no es la idea. Por otro lado, quiero, como había empezado la novela anterior, un prólogo sobre la ciudad y que se vaya la luz. Eso me encanta. Luego pienso que quizá la opción sería entrar con el edificio sin luz y contar un poco la historia de edificio mientras me voy metiendo en los departamentos. Pero son 11 personajes, 8 departamentos, temo que eso sólo logre hacer bolas al lector. Ahora, que lo de presentarlos en la obra de teatro no sé si le ayude a él a simplificar las cosas. Realmente confuso. Pienso mientras escribo esto, que en la propia obra, como parte de las anotaciones podría ir dándole una presentación a cada personaje, unas pocas palabras que puedan hacerlo único. No lo sé. Me quedan algunos días para pensarlo en lo que llego ahí.

Es una maravilla que las palabras vuelvan. Todo en la vida son momentos y las cosas cambian: para bien y para mal.

4/17/2006

Lo incierto de los días

Hoy no me he sentido del todo bien, y quizá es una resaca que viene de algunos días para acá. Ningún desastre ni mucho menos, pero me siento un poco deprimido. La línea de euforia se ha roto. De un camino hacia la satisfacción, ahora me lleno de dudas de nuevo. Quizá el problema radica en que no logro como comunicarme con los demás. No encontré a quién contarle de mi dicha y eso me hace sentirme sólo.

Y no es que no haya tenido encuentras los últimos días. El problema es que no logro establecer un diálogo sobre lo que estoy sintiendo, mucho menos pensar en compañeros de viaje. ¿Será que me estoy comunicando mal o a mis interlocutores simplemente les valen los temas que están en mi cabeza? No lo sé. La respuesta la encontraré con el tiempo sin duda.

4/07/2006

Del aquí y el ahora

La frase que la frase que mejor expresa lo que es para mi la felicidad es:

Me siento muy bien aquí y ahora, no quisiera estar en ningún otro lugar ni en ningún otro momento.

No es difícil entender la frase. Es como cuando estamos con un grupo de amigos en un bar y nos la estamos pasando increíble. O cuando nuestro equipo de futbol está ganando la final de la Copa Libertadores con marcador holgado. Ahora, lo interesante, es cuando nos sentimos así por cualquier pretexto y en casi todo momento. No desear nada más que lo que estamos viviendo en ese instante.

No soy un experto en budismo, ni mucho menosMe sé los lugares comunes que todo mundo se sabe. Uno de ellos, y ni siquiera sé si estoy en lo cierto, es que el budismo enseña a no desear. Yo lo pensaba y me parecía desastroso. Yo, como gran parte de los hombres y mujeres que me acompañan en esta travesia, estamos tan atados al deseo que lo consideramos indispensable para existir. Pensamos que es nuestro mejor motor en la vida. Hoy sé que el deseo es en efecto nuestro peor enemigo. Desear es buscar la satisfacción personal en una idea u objeto. Es apostar toda nuestra energía a encontrar en el exterior una satisfacción interior. Terrible error. El deseo es una consolación a nuestras necesidades más profundas.

Cuando estamos insatisfechos con nuestra existencia muchas veces buscamos justificación en el pasado. Del yo fui o yo hice al me hicieron. Pero también en futuro buscamos esconder nuetro presente. Trazamos mapas de planes para decirnos a nosotros mismo que si bien no nos sentimos bien en este momento, a través de viajes, viejas, incluso naves, en el futuro nos sentiremos bien.

Lo que yo he vivido es que la verdadera felicidad es un presente absoluto. Es el instante en que el pasado ya fue y el futuro nos importa un comino. El presente se presenta tan grande e inmenso que nos basta.

En mi experiencia personal, ese estado se alcanza a través de la belleza.

belleza.

(De bello).

1. f. Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas.
Esa es la definición del diccionario de la Real Academia.

Aquí buscaré hacer un poco de historia en la relación que he tenido con la belleza.

Mi primer encuantro con la belleza fue hace algunos ayeres. Yo he sido un amante del arte desde que era un chaval, sin embargo no encontré en el la espiritualidad hasta los mediados de mis veinte. Mi camino, a pesar de que con quien más he tratado es con la literatura, fue la música. Hayé en ella mi más profunda conexión con lo humano. Y ese encuentro fue maravillosamente satisfactorio. Me recuerdo en Bellas Artes oyendo a Chaykovsky. El alma se me salía del cuerpo y me sentía el hombre más feliz sobre la faz de la tierra. Y no fue sólo ese momento, fueron muchos. Me había reconocido humano y parte de la humanidad. Y lo amaba.

Pero el tiempo paso y con el vino un proceso de insatisfacción que llegó a ser muy profundo.

He narrado aquí como he ido recuperándome. Estoy volviendo esa satisfacción plena, esa plenitud. Me parece que mi horizonte se ha ampliado. Es ahora el mundo el que me maravilla. Un nuevo amor por la naturaleza. Un nuevo amor por mi propia existencia. Y esto no hace a un lado mi amor por la humanidad y el ser humano, al contrario, va renaciendo con más fuerza.

Ken Wilber lo explicaría como pasos de un estadio a otro de nivel de conciencia. Y el paso no implica abandono. Cada estado incluye el anterior.

Este fin de semana volveré a ver American Beauty y por que la amo tanto.

Un beso para todos.

3/26/2006

De los encuentros maravillosos

Tras el largo periodo de angustia existencial, al parecer voy encontrando la calma. Pero más que calma, me parece que la palabra debería ser felicidad. O más bien plenitud. El punto, para no hacerse bolas, es que me siento muy bien.

Pensando en el proceso y el porqué me siento así, me atrevo a afirmar que todo es producto de un cambio interno. Lo de afuera no se modificó. Y esto no quiere decir, por supuesto, que el cambio interno no sea producto de encuentros con cosas fuera de mi cabeza, a lo que me refiero es que en general mi vida es la misma. ¿O no?

El rompimiento de mi última relación, hace mes y medio (que parece hubiera sido hace años), me brindó el espacio y la tranquilidad para poder ver el mundo. Ese hecho coincidió con una gran fractura en mi vida con amigos y un proyecto político de casi 10 años que se desvió totalmente de su cauce. Ese rompimiento, aunque doloroso, me permitió de nuevo darme cuenta de quien soy y lo que busco en la vida. Me hizo voltear de nuevo hacia la ética y me obligo a ver mi interior. Sin duda estos hechos han influido, son los que han modificado mi forma de vida desde que empezó el año.

Ese es el estado en que me encontraba y el que permitió que una serie de hechos, de esos que pareciera no implican un cambio de vida, me llevaran a sentirme como me siento ahora.

Un amigo de mi amiga A de la que ya he hablado en este foro, me recomendó leer a Ken Wilber. Yo no tenía idea que existía, así que busque un poco en internet y bajé sus libros en E-Mule. Tengo que decir que empecé la lectura con mucha desconfianza, me temía una colección de libros de superación personal (¿qué libro no es de superación personal?), o peor aún, la puerta de entrada a una secta posmoderna. Lo cierto es lo que encontré es una maravillosa explicación del mundo actual. No me voy a convertir en un wilberista, no estoy de acuerdo con él en algunas cosas o incluso siento que algunas partes de su pensamiento no están bien sustentadas. Pero el punto no es ser su fan, lo importante es que sí ha abierto mi entendimiento del mundo.

El punto más importante de su visión del mundo es que es holística (palabra nueva en mi vocabulario), osea busca entender el mundo como un todo (el yo, el nosotros y el ello). El simple hecho de entender con claridad estas partes me ha sido increiblemente provechoso, me ha abierto las puertas a poder relacionarme de nuevo con el mundo y a volver a sentirlo mío.

Otro punto clave de su pensamiento, que me permitio ordenar en mi cabeza, es su ideas de la evolución. Del cómo el mundo va cambiando y se va desarrollando, y que si bien lo nuevo no es mejor, ya que dentro de lo nuevo también está lo anterior, sí es más profundo. Esto ha sido fundamental para mí. Me ha permitido abrazar el mundo con una perspectiva mucho más clara. Me permite salir del posmodernismo y ver todo con otros ojos. Se han modificado mis relaciones personales, mi relación conmigo mismo, incluso con la naturaleza. Es algo realmente increible.

Y digo increible, porque estos cambios uno no se los espera así. Un día uno piensa de una forma y una serie de nuevas ideas que van entrando al viejo repertorio nos hacen percibirlo todo desde una nueva óptica.

El alma. El espíritu. Otro gran apoyo de Wilber en mi vida. Yo siempre he creído en el alma y el espíritu, sin embargo, soy hijo de un mundo que decidió o negar su existencia, o dejarlo en un segundo plano.

El desarrollo de la conciencia. En este sentido Wilber me abrió un mapa sorprendente. Me identifique en el proceso y ahora sé, con algunas dudas por supuesto, donde estoy parado y hacia donde quiero ir.

Otro punto culminante de este par de semanas fue una tacha que me metí. Un gran reventón con Sasha y Digweed (de ellos sí soy fan). El punto es que termninaron el reven temprano y cuando salí seguía hasta arriba. Luego de toar un pesero, caminé a mi casa. Luego baile en mi cuarto por tres horas más.

Tanta seratonina en mi cabeza me ayudo a enfocar mi vida. La belleza del mundo. Esa sensación de ser uno con todo lo que te rodea. Como, la belleza, nos lleva a lo más hondo de nuestra alma. Y como la belleza está en todas partes. Es algo que ya sabía, pero que de cierta forma había olvidado o dejado de sentir.

Después de tantos encuentros maravillosos ya me sentía a punto, como agua para chocolate. Pero tenía un peso aún en mis espaldas. Y la respuesta vino de mi adorada A. Cabe hacer mención, que no se porqué arreglo divino, hemos estado más cerca. Y eso en sí para mi vida ya es como un continuo estallar de fuegos artificiales en el cielo. Pero su enorme aportación de esta semana fue aclararme que me sucedía.

Todavía estaba metido en una angustia por mis relaciones de pareja. Y estoy, o estaba, en problemas porque a pesar de que me había desarrollado en otras muchas partes de mi vida, en ese tema sigo en los 20 años.

No sé bien que suceda dentro de mí, pero esa plática modificó totalmente mi visión del tema. No sé bien que es lo que pienso al respecto, pero me quito un enorme peso de encima. Ojalá esta semana pueda escribir algo al respecto para ver que tan claro lo tengo.

3/05/2006

Me, you and everybody we know

About a Boy es sobre todo una gran comedia. Sin embargo, para mi significó mucho más. Tener grandes descubrimientos en películas como The Hours o alguna de Von Trier o Gus Van Sant es algo demasiado obvio para mí. Lo que realmente disfruto, quizá por una búsqueda de no ser ordinario, es encontrar grandes significados existenciales en películas que de primera vista no son tan profundas, quizá ni de segunda, pero que uno puede darles un gran contenido por lo que te despiertan. About a Boy significa para mí la mejor metáfora del cómo creo que deben funcionar las relaciones.

Veo, en el mundo de hoy, quizá tan sólo porque es el único que me ha tocado vivir, que a las personas les cuesta la vida relacionarse con los otros. Si uno se descuida, puede acabar siendo enemigo de las personas que ama. La razón es muy simple: creemos que al amar a alguien, de cierta forma esa persona nos peretenece, y dependiendo del tamaño del amor que se cree sentir, esto se agrava hasta volver las relaciones insostenibles. El amor que tenemos más aprendido es ese del padre que escoge la carrera del hijo porque lo ama o el de la madre que la hace imposible a su nuera la vida por que no le conviene a su amado hijo. El amor común, ese que vemos todos los días, es un amor opresor, un amor de pertenencia.

¿Porqué amamos así? No lo sé. Intento ponerme en los zapatos del padre que obliga a su hijo a ser médico o gerente de circo. Creo que lo que sucede es que uno realmente cree en su propia escala de valores, y lamentablemente la piensa como la única forma de alcanzar la felicidad. Pero entonces, ¿un amor libertario es aquel donde no se juzga ni moral ni éticamente a los otros? Así, si un amigo me dice que tuvo relaciones sexuales con una menor yo simplemente debo seguirlo queriendo, y es más, ni mencionarle que está haciendo algo que está mal. No lo creo.

¿Dónde entonces está la separación entre el yo y el yo de los demás? Y hagámoslo algo aún más complicado, ¿dónde está esa separación en las tradicionales relaciones de pareja? La verdad no lo sé.

Hasta ahora he hablado de este amor opresivo como un tipo de amor, y siempre me he referido a él como tipo porque creo que sólo es eso un tipo. Hay otro amor, que sé de cierto que existe porque lo he vivido, que es un amor que libera. ¿Cómo llegué a él? Igual que en todos los demás amores, y más obvio aún cuando en este caso se trata de una chica (¿Qué tal la palabra chica?) La conocí, luego me gusto, luego me robé su teléfono de una agenda, le marqué, comimos juntos y empezamos una relación que al día de hoy no ha acabado y realmente creo que nunca acabará. Y cabe hacer mención que en ciertos momentos de mi vida también me sucedió con otras personas que ya no. Pero volvamos al caso anterior que es el más analizable.

Creo que el gran éxito de mi relación con ella se basa en el profundo respeto que sentimos él uno por el otro. Y ese enorme respeto, que tiene mucho que ver con la admiración, permite por un lado que podamos cuestionarnos cualquier cosa el uno al otro, pero por otro, que jamás nos hayamos impuesto nada. No existe el chantaje. Nuestro amor, desde hace mucho tiempo, no está a prueba, nos sentimos, cuando estamos claros, absolútamente seguros de él.

La maravilla de este amor es que a pesar de que es real y absolutamente tangible, llegó un momento en que decidimos que nos queremos, que confiamos plenamente el uno en el otro y por lo mismo no es necesario imponernos nada. Me parece que es así de simple.

Pero a pesar de que sea simple, no es facilmente reproducible. Los otros, los de afuera, se dedicán incansáblemente, para nuestro bien o para nuestro mal, a decirnos que es lo bueno y que es lo malo. Y es tan grave que muchos se suicidan por esto, y en el mejor de los casos, nos impide ser felices. Y aquí se presenta una disyuntiva muy clara en busca de la felicidad: uno puede decidir plegarse por completo a los designios de su mundo o rebelarse ante ellos. En mi caso no me queda otra que rebelarme, y pienso que es la mejor opción para cualquiera.

Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer y eso no debe implicar alejarse de las personas que uno ama, es más, si uno las hace bien, deben incluso acercarte. Y funciona. Pienso en lo importante que ha sido el amor que me ha dado esta amiga a mí para que yo llegue a ser yo. Tengo la enorme fortuna de haber encontrado a alguien que entre más yo sea, más me va a querer. Y eso me da una seguridad mounstrosa. Me hace ser, simplemente, libre.

Uno se junta a las otras personas por que no nos queda de otra. Somos ante todo seres sociales. Nos necesitamos porque nos prestamos servicios, porque tenemos que coger, porque necesitamos divertirnos, porque necesitamos compartir el mundo y nuestra vida.

Entonces, a lo largo de nuestro paso por acá, vamos escogiendo gente que formará parte de nuestra vida. Y los escogemos por millones de razones diferentes. Recuerdo que tenía un amigo que podía decir exactamente porque se llevaba con cada una de las personas que estaba en su vida. X Ej.: Isabel es buena para las bodas. Juan para ir al cine. Leonor para las reuniones familiares. No sólo no es tan simple, hacer esto es terrible.

Es un gran error esa terrible necesidad que tenemos todos de clasificar a las personas. De obligar a los demás a jugar papeles preestablecidos en nuestras vidas. Pero lo hacemos, no sólo proque hemos aprendido que así tiene que ser, también porque nos dá una falsa noción de seguridad. Es realmente muy chistoso: somos free, somos novios, vivimos juntos, estamos comprometidos, estamos casados. Y entonces cada uno de estos estados, según la sociedad y según nuestro propia idea del mundo, tiene sus propias reglas y convenciones. Me parece increible como nos gusta encerrarnos, porque la definición es encierro. Si yo digo que Juanita es mi novia, todo mundo entiende a lo que me refiero y actúan en consecuencia. Es diferente si vivo con ella y todo cambia si digo que es mi esposa. Pero lo peor es que no sólo es a ojos de la sociedad, lo grave es que así lo vivimos también nosotros. No necesitamos que los demás nos digan que hacer porque ya lo tenemos totalmente aprendido.

Creo que me he metido en un tema demasiado complejo. Bueno, pero empecé hablando de una película y abandoné el tema por completo. About a boy comienza con el protagonista que está viendo un concurso estilo Jeopardy en la tele y escucha una frase: No somos islas, somos continentes... la misma que cité allá arriba. Él se la atribuye a Bon Jovi y acaba declarándose Ibiza. Por el otro lado, un niño, piensa al ver la terrible vida de su madre que el mundo no puede ser de dos personas, osea que uno no se puede limitar a las parejas.

Y acaba así:
Will: [thinking] Every man is an island. I stand by that. But clearly some men are island CHAINS. Underneath, they are connected...
Marcus: [thinking] I used to think two was not enough. But now things are great; there are loads of people... I don't know what Will was so pissed about. I don't think couples are the future. The way I see it now, we both got back-up now. It's like that thing John Bon Jovi said: 'No man is an island.'
De cierta forma esta es mi filosofía de vida. O al menos es como me gusta pensar el mundo.

Todavía no acabo, pero me muero de sueño.

Continuará...

2/27/2006

De la espiritualidad humana

Lo espiritual es una cuestión de fe, por lo que la espiritualidad es una cuestión humana.

El tener la razón, el pregunatrnos por el fin y principio de nuestra existencia, nos hace a los humanos seres espirituales. El espiritu es el pensamiento intimo que nos hace darle una razón de ser a nuestra existencia y paso por el mundo. Las personas religiosas encuntran las respuestas en dioses y sus iglesias. ¿Y los ateos que hacemos? Hay dos opciones: aliarse mentalmente a alguna escuela de pensamiento espiritual atea o intentar construir una estructura de pensamiento propio.

El problema de las escuelas de pensamiento, es que si bien, muchos de sus argumentos son totalmente validos, siempre, en busca de convencer, como si fueran iglesias a nuevos fieles, caen en teorías completamente absurdas. Es más facil reconocer la seriedad y el refinamiento de pensamientos en muchas religiones que en ellas, a pesar de que en cierto momento uno pueda sentirse más cercano de esas escuelas.

Por esto, a alguien como yo no le queda más que optar por contruir una base propia espiritual. Pero esta tarea es de una complejidad que esacapa de las capacidades de un ser humano como yo. Y cabe aclarar que cuando hablo de construir, no de crear, lo que por su envergadura es inhumano. De lo que hablo es de sistematizar todo el pensamiento de lo que creo, osea en los que tengo fe. Siento una envidia terrible de los católicos, musulmanes, budistas y demás creyentes que ya tienen la mayor parte de este trabajo hecho, incluso de los seguidores de escuelas metafísicas de pensamiento. Pero para mi sería imposible seguir esos caminos. Esto de la fe es así, se cree o no se cree.

Entonces me pregunto por donde empezar y supongo que escribiendo. Pero el tamaño de la tarea me abruma. Quizá porque sea el trabajo de una vida, un trabajo que sólo encontrara el fin con la muerte.

Lo cierto es que en este tema me siento infinitamente sólo. Tuve una amiga, muy querida, con quien compartí durante muchos años estos temas. Y el sólo hecho de platicarlos era suficiente. Nuestras pláticas eran litúrgicas en muchos sentidos. Eran ceremonias laicas donde buscabamos desentrañar y compartir lo que creíamos era la vida.

Pero el tiempo pasó y la perdí. Sigue siendo mi amiga, sin embargo ya no la tengo para eso. Su mundo ya tiene respuestas y el mío sigue quizá con las mismas dudas.

Y no tengo a nadie que la suplante. Lo que quiero decir es quie preferiría volver a platicarlo que ponerme a escribir. Simplemente por la interacción. Pero en este momento es imposible. Así que habre de escribirlo o irlo intentando.

1/27/2006

De lo terrible que es tener un blog y nunca escribir nada en él

Acabo de encontrarme un viejo blog del 2003. También me quejaba de la vida. Patético. jajaja. Y cómo podía esperarse no resolví mis conflictos para el primero de enero. Patético. He decidido buscar ayuda profesional. Un eutanasista. He vuelto con mi novia. Las cosas están mucho mejor que antes y el sexo es espectacular. Eso es algo. Tengo un sitio nuevo. De izquierdas. Me quedo bonito. Eso está divertido. Espero regresar pronto. No más de un mes.